Es uno de los equipos que más goles convirtió en lo que va del certamen, con 43 tantos. Iguala con Comunicaciones y Atlanta, y solo son superados por Morón (45 goles).

Riestra lleva consigo un proyecto de varios años, que logra mantener y cada vez mejora aún más. Aquí, el análisis del juego del conjunto de Villa Soldati, que busca conseguir la hazaña de ascender al Nacional B.

Tener una idea propia de juego y futbolistas que sepan plasmarla dentro del campo es algo que pocos equipos poseen. Más que nada en una categoría como la Primera B Metropolitana que, sin embargo, la catalogan de mala manera. Y el Blanquinegro es el claro ejemplo de que en la tercera división del fútbol argentino se puede jugar bien.
¿Por qué? Es de los escasos clubes de la categoría que intentan hacer rodar la redonda en lugar de optar por el pelotazo. Platense y la UAI Urquiza también buscan jugar de esa manera pero no tienen lo que el equipo de Benítez si: toque, rapidez y eficacia. Y, sumado a ello, posee un plantel que sabe fusionar todas esas características.
El conjunto de Villa Soldati cuenta con una buena defensa, que fue generando solidez con el pasar de los partidos y con mínimas variantes que se fueron dando a lo largo de este torneo. Al comienzo, buscaron mediante Visintini de lateral derecho, Silvani de central junto al capitán Gustavo Benítez y Roberto Bochi de lateral izquierdo. No obstante, a medida que transcurrieron los encuentros, el DT del Malevo, decidió reemplazar al “Tucu” Visintini por Moreyra, ya que tuvo buenos partidos al principio pero después fue decayendo. Luego, ha ingresado Lamacchia en lugar de alguno de los dos centrales por motivos de lesión o suspensión. Sin embargo, Moreira-Silvani-Benítez-Bochi fue la línea de cuatro que mejor supo encajar y que viene realizando una buena tarea. Cabe destacar el buen desempeño de Montero cuando le ha tocado ingresar.
Suelen decir que el mediocampo es el eje del equipo. Si no funciona bien, no importa cuán contundente seas en ataque, si fallas en la creación y distribución del juego en mitad de cancha, poco podrás hacer en el área rival. Y cuando nos referimos a dicho sector en el Deportivo Riestra, hacemos hincapié en una de las zonas más fuerte del equipo. Al igual que la defensa, ha sufrido cambios en el trayecto del certamen, tanto de jugadores como de esquema. No obstante, el medio está asegurado con el doble cinco de Mauricio Soto (ofensivo) y López (defensivo), que saben complementarse muy bien. Por la banda derecha, se ubica Gonzalo Bravo y por la izquierda, Mauro Ortíz. Ambos, jugadores de buen pie, que saben desequilibrar. Ortíz ha hecho lo que quiso con los contrarios durante todo el campeonato. Mientras que, por su lado, Gonzalo Bravo fue creciendo con el correr de los cotejos y suele ser incisivo cuando posee el balón.
Por otra parte, Gabriel Bravo, que ha tenido varios minutos de juego, es otro de los bajitos con calidad en el plantel pero cuando le toca jugar no logra demostrar lo que sabe, ya que se “engolosina” más de la cuenta con la pelota. A diferencia de él, Brian Sánchez, veloz y habilidoso, fue más efectivo y contundente a la hora de entrar con el partido ya comenzado que cuando lo hizo de titular.
Otro de los puntos fundamentales en el mediocampo es Roberto Bochi, que suele ocupar el lugar de volante por izquierda y hace con que Ortíz juegue de delantero, o es candidato a jugar en dicho puesto cuando no pretenden ser tan ofensivos. Y, sin dejar afuera a otros dos protagonistas de este sector, destacar a Goya y Ríos, que cuando tuvieron sus oportunidades las supieron aprovechar.
Por último, hablamos de aquellos que son efectivos a la hora de definir, pero que, a su vez, ayudan a recuperar el balón en caso de ser necesario: los delanteros. Ha estado, en un primer momento, Flores con Nahuel Benítez o con Sebastián Soto o Benítez con Soto/Velasco. Cuatro perfiles muy distintos: Adrián Flores, juega de espaldas al arco, realiza la función de pivot y no tiene gran velocidad; Nahuel Benítez, más hábil que el primero, también ayuda a bajar la pelota y aguantar pero es más 9 de área; Sebastián Soto, no juega tanto cerca del área, intenta trasladar la pelota y hacérsela llegar a los pies de los que ocupen el lugar de “goleador” (además, juega como volante en ciertas ocasiones); y, Oscar Velasco, que pocos minutos sumó en esta segunda rueda. Dependiendo como procuren jugar, teniendo en cuenta el contrario correspondiente, Benítez-Ortíz o Benítez-Flores serían los más adecuados para el esquema. Ahora sí, hay que tener en cuenta que en la delantera pueden utilizar a alguno de los “bajitos” para suplir a uno de los ya citados en ataque. De hecho, lo han realizado y funcionó muy bien, pero siempre observando si se quiere ser mucho más ofensivo que lo normal.
Un once “ideal” del Deportivo Riestra sería con Morel en el arco, una línea de cuatro en el fondo con Moreyra, Silvani, G. Benítez y Montero, el mediocampo formado con Gonza Bravo, M. Soto, López y Bochi, y arriba con Nahuel Benítez y Mauro Ortíz. Obviamente, ya han utilizado un 11 de este estilo, pero a veces varían de acuerdo al equipo que les toque enfrentar. Igualmente, a pesar de ello, siempre mantienen una idea propia y linda de jugar.
Por lo tanto, un consejo para los hinchas del ascenso y para todos aquellos que les guste el buen fútbol: miren a Riestra. Lo que muchos vieron contra Tigre, eso es el equipo milita en la B Metro, pero que juega como si fuera de Primera División.

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